el abuelo decía.

el cuaderno de los remates

El abuelo decía…

Mijo, ningún fogón prende de afán: primero van las ramitas pa que agarre calor y, cuando ya esté bien encendido, ahí sí entra el tronco de golpe.

para pasarla bien

El abuelo decía que estas no fallan…

Lo que pondría sobre la mesa. Un vino, velas y un sábado sin prisa.